Agronoticias
Bajo el marco de un clima de estabilidad cambiaria, más allá de algún sobresalto reciente, el Banco Central (BCRA) parece estar aprovechando las mieles de un mercado cambiario superavitario, no solo para comprar reservas, sino también para ir recuperando, gradual pero sostenidamente, poder de fuego en el mercado de futuros. Quizás, con miras al desafiante 2027 ya que se descuenta la tradicional presión cambiaria electoral, por más que lluevan dólares del sector externo.
Si bien los últimos datos oficiales datan del cierre de abril pasado, cuando el BCRA ostentaba una posición vendida (“short”) en futuros de 2.176 millones de dólares, lo que implicaba un recorte de la posición en 434 millones con relación al cierre de marzo pasado, ahora el mercado intuye que en mayo volvió a bajar el “short”. Las estimaciones privadas apuntan a una disminución del “short” del BCRA en los futuros de dólar de aproximadamente de 900 millones a poco más de 1.000 millones de dólares en mayo pasado. ¿Por qué hacen esta lectura?
En primer lugar, vale señalar que la posición vendida al cierre de abril pasado se asemejaba mucho a la de junio del 2025, de poco más de 1.900 millones de dólares, que fue cuando el mercado comenzó a evidenciar las primeras señales de que la demanda de dinero estaba cayendo significativamente lo que fue insoslayable en octubre en medio de las elecciones de medio término. Por ello, precisamente, el mercado anticipaba que mayo iba a ser un mes desafiante en cuanto al desarme de posiciones porque el contrato de mayo 2026 representaba el 50% del total de contratos vigentes (más de 1.600 millones de dólares).
Voces del mercado
Lo que se vio en el mercado, según los operadores de ese nicho de negocios, fue que el BCRA, quien ostenta la cucarda de ser el principal, por no decir único, oferente de cobertura cambiaria, no renovó los contratos de mayo que, como ya se señaló, se concentraba una inusual participación dentro del total del interés abierto (IA), o sea, del total de contratos vigentes. Entonces, la no renovación de estos contratos implicó que el IA cayera más de 1.300 millones de dólares, lo cual tiene que tener un correlato en el “short” del BCRA. Algo de todo esto también anticiparon desde la consultora 1816 que días atrás señaló que “dado que el total de contratos abiertos de mayo se expandió 2.000 millones de dólares entre agosto y septiembre 2025, parece haber una posición puntual de una cartera muy grande y en las próximas jornadas veremos si ese inversor decide renovar o no su cobertura cambiaria”.
Si bien, se venía observando cierto “rolleo” de posiciones de mayo a contratos largos (se armó volumen en el contrato noviembre 2026 y diciembre 2026), lo cierto es que como estima Martín de la Fuente, estratega de BAVSA, tomando como punto de partida octubre de 2025 (nivel donde se dolarizó casi el 50% del agregado monetario M2 producto de las elecciones), el BCRA redujo cobertura (futuros) por 3.951 millones de dólares y el Tesoro canceló cobertura (dólar link) por 7.808 millones de dólares, lo que implica un desarme total de cobertura por 11.759 millones de dólares.
Ahora, desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) advierten que con el reciente salto de la cotización del dólar, la calma podría haber estado influida por mayor presencia del BCRA en el mercado de futuros de dólar, quien tras reducir su posición vendida a un estimado de 800 a 1.100 millones de dólares en mayo, parece haber retomado la intervención en este mercado. “El salto del interés abierto de 62 millones y 60 millones en las primeras dos ruedas de esta semana es sugerente en ese sentido”. Dice PPI: el BCRA (más el Tesoro en licitaciones primarias ofreciendo dólar link eventualmente) podría estar dando señales de una mayor predisposición a moderar la reciente aceleración del tipo de cambio oficial a través del mercado de futuros. En caso de ser así, esta estrategia contribuiría a contener la demanda incipiente de dólares al desalentar expectativas de una depreciación más pronunciada en el corto plazo. Por ende, la dinámica tanto del mercado spot como del de futuros en las próximas ruedas será clave para evaluar si este es efectivamente el enfoque elegido.
En línea con las estimaciones de BAVSA, PPI considera que el hedge cambiario provisto al sector privado se desinfló a un estimado de 4.146 millones de dólares en mayo, desde 4.871 millones en abril y 15.287 millones de dólares en octubre (en plena demanda de cobertura electoral), lo que, justamente, da lugar para otorgar cobertura eventualmente.
Los números de mayo pasado dan cuenta del cambio en los contratos abiertos: a fines de abril el IA superaba los 4.300 millones de dólares y al cierre de mayo se ubicó en menos de 2.800 millones, o sea, un recorte de más de 1.500 millones, que el mercado adjudica al BCRA. Claro que algunos creen que no todo corresponde al BCRA ya que durante mayo hubo operaciones de “rollover”.
Vale recordar que las posiciones en el mercado de futuros de dólar no implican la entrega o recepción de divisas, sino que estas operaciones se cierran por compensación, es decir, con el pago o cobro según la apuesta involucrada. En el caso del BCRA, al vender contratos de dólar futuro a un determinado precio del dólar, al cabo del vencimiento de cada contrato lo que se hace es ver si la diferencia entre el precio al que vendió dólares el BCRA es menor o mayor al del vigente en el mercado. De modo, que si el BCRA vendió por encima del precio del mercado en ese caso el ente monetario gana y recibe pesos por la diferencia, lo que implica una absorción de pesos del sistema. Por el contrario, si el BCRA vendió dólares a un precio inferior al del mercado, en ese caso, debe emitir por la diferencia, y hay, por ende, una expansión de la Base Monetaria.
El BCRA arrancó el año con una posición vendida de 4.050 millones de dólares, luego de alcanzar los 6.287 millones de dólares en octubre del año pasado en medio de la puja electoral de medio mandato. Luego en enero de este año la posición vendida del BCRA cerró en 3.353 millones de dólares y en febrero en 2.897 millones de dólares.
Fuente: Ambito
« volver